Acuerdo de pago con la DIAN: requisitos, garantías y qué pasa si se incumple
¿Puedo pagarle a la DIAN por cuotas?
- La DIAN puede concederla, por regla general, hasta por cinco años (art. 814 del Estatuto Tributario).
- La pide usted o un tercero; por regla general la concede por resolución, y con acta si va sin garantías hasta un año.
- Se podrán aceptar garantías personales si la deuda no pasa de 3.000 UVT; y sin garantías hasta un año, si no incumplió otra facilidad el año anterior.
- Firmar suspende el cobro coactivo; los embargos no se levantan solos. Si incumple, la DIAN puede dejarlo sin efecto y hacer efectiva la garantía (art. 814-3).
Cifras clave
- Hasta 5 años — Plazo general. La regla del artículo 814 para pagar la deuda tributaria.
- 3.000 UVT — Garantía personal. Hasta esa cuantía se podrán aceptar garantías personales.
- Art. 841 — Suspensión del cobro. El acuerdo suspende el cobro coactivo en cualquier etapa.
- 10 días — Para el garante. Plazo para consignar si se hace efectiva la garantía (art. 814-2).
Cuando la deuda con la DIAN ya no cabe en la caja del mes, la primera salida que aparece es pedir un acuerdo de pago. En la norma se llama facilidad para el pago, y está en el artículo 814 del Estatuto Tributario.
Funciona, pero tiene condiciones que conviene conocer antes de firmar. La más importante, cuando la DIAN la exige, no es el plazo sino la garantía: es lo que la DIAN puede ejecutar si el acuerdo se cae.
En esta guía reviso qué se puede incluir, qué garantías se piden, qué pasa con los embargos, qué ocurre si una cuota no se paga y cuándo el acuerdo no alcanza.
Qué es una facilidad de pago con la DIAN
Es un plazo que la DIAN le concede para pagar una deuda tributaria en mora, en lugar de exigirla de una vez. Por regla general se concede mediante resolución del Subdirector de Cobranzas y Control Extensivo, del Subdirector Operativo de Servicio, Recaudo, Cobro y Devoluciones de la Dirección Operativa de Grandes Contribuyentes o de los directores seccionales, o de quienes hagan sus veces (art. 814).
Cuando es sin garantías y a un año o menos, se hace mediante un acta que suscribe con el deudor el jefe de la dependencia de cobro competente. La pueden pedir el deudor o un tercero a su nombre.
Piense en ella como un crédito que la DIAN le abre sobre su propia deuda: le da tiempo, por regla general a cambio de que deje algo que respalde el pago.
Qué deudas se pueden incluir y por cuánto tiempo
El plazo general es de hasta cinco años, y el mismo artículo prevé plazos mayores en casos especiales. Cubre los impuestos de timbre, de renta y complementarios, sobre las ventas y la retención en la fuente, o cualquier otro impuesto que administre la DIAN, y también los intereses y las sanciones.
Que la ley permita cinco años no significa que se los den: el artículo 814 dice que los funcionarios «podrán» conceder la facilidad, y el plazo se fija en la resolución.
Antes de pedirla, conviene saber cuánto debe hoy con los intereses. La calculadora de intereses de mora DIAN lo liquida con la tasa vigente.
Las garantías que pide la DIAN
Por regla general, la facilidad se concede siempre que el deudor, o un tercero a su nombre, respalde suficientemente la deuda a satisfacción de la administración. El artículo 814 enumera las formas: fideicomiso de garantía, bienes ofrecidos para embargo y secuestro, garantías personales, reales, bancarias o de compañías de seguros, o cualquier otra que respalde la deuda. Para el plazo corto hay una regla distinta: si no pasa de un año y usted no incumplió otra facilidad de pago en el año anterior a la solicitud, el mismo artículo dice que se concederán sin garantías.
Se podrán aceptar garantías personales cuando la cuantía de la deuda no sea superior a 3.000 unidades de valor tributario (UVT). Para deudas mayores, el artículo admite otras garantías (reales, bancarias, de compañías de seguros, fideicomiso o cualquiera que respalde la deuda a satisfacción de la administración), y ese costo entra en la cuenta del acuerdo.
Si la DIAN llega a hacer efectiva la garantía, el garante tiene diez días desde que queda en firme esa resolución para consignar el valor garantizado, hasta cubrir el saldo de la deuda (art. 814-2).
Qué pasa con el cobro coactivo y los embargos
El acuerdo se puede firmar en cualquier etapa del cobro coactivo. Firmado, el procedimiento se suspende y se pueden levantar las medidas preventivas que se hubieran decretado, como los embargos de cuentas (art. 841 E.T.).
Fíjese en la palabra: se pueden levantar, no se levantan solas. El desbloqueo de cada cuenta depende de que la DIAN lo ordene y de los tiempos de cada banco.
Si el cobro todavía está empezando, las etapas y los plazos para responder están en la guía de embargo de cuentas por la DIAN.
Cómo se pide: dónde se radica y qué debe decir la solicitud
Dónde se radica. El artículo 814 no dice dónde se radica la solicitud ni qué formato lleva: eso lo indica la DIAN en su página de facilidades de pago, que conviene revisar antes de radicar.
Qué debe decir la solicitud. Lo que sí fija la norma es el marco de lo que usted pide: un plazo que, por regla general, llega hasta cinco años y una garantía que, en general, respalde suficientemente la deuda a satisfacción de la administración.
Y un punto que conviene tener claro antes de radicar: la solicitud no congela los intereses. Siguen corriendo mientras se decide, con la tasa del artículo 635 que liquida la calculadora de intereses de mora DIAN.
Qué pasa si incumple una cuota
Si deja de pagar una cuota, o no paga otra obligación tributaria que surja después de la notificación de la facilidad, la DIAN puede dejarla sin efecto mediante resolución (art. 814-3). En ese caso declara sin vigencia el plazo, ordena hacer efectiva la garantía y puede practicar el embargo, secuestro y remate de los bienes.
El cobro se reanuda si las garantías no alcanzan para cubrir toda la deuda (art. 841). Por eso un acuerdo que no cabe en el flujo de caja puede salir más caro que no firmarlo: se pierde la garantía y se vuelve al punto de partida.
Cuándo un acuerdo con la DIAN no alcanza
El acuerdo resuelve un frente: la deuda con la DIAN. Los bancos, los proveedores y los demás acreedores conservan sus propias acciones de cobro, así que si la DIAN no es la única presión, la facilidad compra tiempo pero no ordena el problema.
Cuando hay varios acreedores en mora y la caja no alcanza para las cuotas y la operación a la vez, conviene evaluar si la empresa cumple los supuestos de admisión de la Ley 1116 de 2006. Desde la fecha de inicio del proceso, por regla general, no puede admitirse ni continuarse demanda de ejecución o cualquier otro proceso de cobro contra la empresa (art. 20 de la Ley 1116); los que estaban en curso se remiten al juez del concurso para incorporarse al trámite, y el artículo 12 de la Ley 2437 de 2024 nombra expresamente los procesos de cobro coactivo al ordenar el levantamiento de los embargos sobre bienes distintos de los sujetos a registro. Las deudas anteriores se ordenan en un solo acuerdo con los acreedores.
La ejecución de garantías reales tiene reglas propias en el artículo 50 de la Ley 1676 de 2013: pueden continuar o iniciarse, por decisión del acreedor garantizado, los procesos de ejecución sobre bienes no necesarios para la actividad económica del deudor; además, el juez del concurso puede autorizar, a solicitud del acreedor garantizado, la ejecución sobre cualquiera de los bienes del deudor si estima que no son necesarios, y la ejecución también procede cuando estima que los bienes corren riesgo de deterioro o pérdida. La Corte Constitucional declaró exequible ese inciso en el entendido de que la potestad del acreedor garantizado solo procede si los demás bienes del deudor alcanzan para asegurar las obligaciones alimentarias de los niños y las salariales y prestacionales, y eso lo verifica el juez del concurso (Sentencia C-145 de 2018).
Hay un punto que conviene saber. Tener retenciones, descuentos a trabajadores o aportes a seguridad social en mora no le impide pedir la reorganización, pero con la solicitud hay que presentar un plan para pagarlos, y deben quedar pagados a más tardar cuando se confirme el acuerdo (art. 32 de la Ley 1429 de 2010). Si su deuda incluye retenciones, conviene tener claro cómo las va a pagar antes de radicar.
Preguntas frecuentes sobre el acuerdo de pago con la DIAN
¿La DIAN está obligada a concederme la facilidad de pago? El artículo 814 del Estatuto Tributario dice que los funcionarios competentes «podrán» concederla, con una garantía que respalde suficientemente la deuda a satisfacción de la administración. Para plazos de hasta un año, si usted no incumplió otra facilidad en el año anterior a la solicitud, el mismo artículo dice que «se concederán» sin garantías, mediante un acta que suscribe con el deudor el jefe de la dependencia de cobro competente.
Cómo se aplica esto a su empresa depende de su caso. Si quiere revisarlo, hablemos en la primera charla.
¿Puedo incluir los intereses y las sanciones en el acuerdo? Sí. El artículo 814 permite conceder la facilidad para los impuestos y también para la cancelación de los intereses y demás sanciones a que haya lugar.
¿El acuerdo de pago levanta los embargos de mis cuentas? Puede hacerlo. Según el artículo 841 del Estatuto Tributario, al celebrar el acuerdo se suspende el cobro coactivo y se podrán levantar las medidas preventivas decretadas; el desbloqueo efectivo depende de la orden de la DIAN y de cada banco.
¿Qué pasa con la garantía si incumplo? La DIAN puede dejar sin efecto la facilidad y ordenar hacer efectiva la garantía hasta cubrir el saldo de la deuda (art. 814-3). El garante tiene diez días desde que queda en firme esa resolución para consignar el valor garantizado (art. 814-2).
Lo que le diría en la primera charla
Si estuviéramos mirando juntos su deuda con la DIAN, le señalaría tres cosas:
1. La cuota tiene que salir del flujo, no de la esperanza. Antes de firmar, proyecte las próximas trece semanas con la cuota incluida. Si no cabe, el acuerdo solo aplaza el embargo.
2. La garantía es lo que está en juego. Ofrezca solo lo que está dispuesto a perder si el negocio no se recupera.
3. Mire a los demás acreedores. Si la DIAN es el único frente, el acuerdo puede bastar; si no lo es, conviene evaluar la Ley 1116 antes de comprometer garantías.
Escríbame lo que le quede sin resolver. La primera charla no tiene costo y sirve para ver, con sus números, cuál de las dos vías le conviene.
Antes de decidir, léase también lo que la Ley 1116 tiene de malo. Prefiero que llegue informado a que llegue convencido.
Esta guía forma parte de Señales y urgencias.